La noche del 28 fue el crepúsculo de la locura, salió la luna, se encarceló la mesura. Fue la censura a todo aquel mal que se presenta de modo habitual. Fuimos cuatro, fuimos ocho, fuimos uno y se volvió el alma invulnerable al infortunio.
Fue como yo la soñé y desató mi nirvana. He sentido en la vida mil emociones distintas. Pero, juro, ninguna llegó tan lejos en mi alma. Hoy disfruto de saber que son reales. Y de todo lo real, son mis elegidos. Y hoy, puedo decir que mis héroes son los que puedo admirar a diario.
Ojalá que la vida me siga presentando gente con un grado mínimo de sus sensibilidades para así poder creer que, aún hoy, puede haber honestidad.
Quienes entienden de lo que estoy hablando saben que esta banda tiene la capacidad de despertar un desfile de emociones en la espalda. Además, ya todo el mundo sabe, llevo sal en la piel.
Lo que daría por sentir nuevamente ese alborozo. Mi ansiada alegría se ha convertido en hecho. No tiene límites este amor: esta locura no tiene techo.
Debería reconocer que yo he sido, aquella noche en Groove, una muchacha afortunada. Y allí estaba el ángel (más lindo) siempre reluciente. Amable tomó de la mano a la dama. Puedo jurar que sentí en mis manos la felicidad. Cuando acaricio su corazón, siento mi alma en su plenitud y por bailar en su Rock & Roll, debo a la vida mi gratitud. Además, esto es para decirles que fueron sus abrazos los que me hicieron sentir viva. (Pensar que todo ser humano quiere tocar el cielo con las manos y yo lo pude abrazar. Poder volar más alto es imposible de verdad.). Son un parche para mis heridas; la cima en la montaña de la vida.
Me enseñaron que al que no abre la cabeza no le crece el corazón, que con pelotas nos alcanza para bailar al destino que se calzó la antifiesta, que el mundo necesita de esa fiesta, que no hay nada igual a Salti y que no hay un rock and roll que no los traiga a ustedes. Porque en la lucha se refleja el alma. Y en el alma, la integridad.
Son la trova de la calle y sus encantos, los guerreros de la paz y el expreso a la locura, son el andén del tren que me lleva hasta el edén. Son mi mejor rock and roll! (Y el refugio de mi paz).
Ya no son dos ahora y todos juntos, seremos eternos, seremos infierno, seremos el fuego, seremos sosiego, seremos la bronca del gil que rezonga por ser emoción el amor por canción.
ESTOY SEGURO, COMPAÑEROS, Y ME JUEGO MI ALMA LOCA, QUE NO DEBE EXISTIR BANDA COMO ESTA EN EL MUNDO ENTERO. Por eso, siempre… Manchemos su saco, clavemos el ancla, que triunfe el harapo. QUE SALTE LA BANCAQue sea lo que vos quieras (Y OJALÁ QUE SEA ROCK!).
Fue como yo la soñé y desató mi nirvana. He sentido en la vida mil emociones distintas. Pero, juro, ninguna llegó tan lejos en mi alma. Hoy disfruto de saber que son reales. Y de todo lo real, son mis elegidos. Y hoy, puedo decir que mis héroes son los que puedo admirar a diario.
Ojalá que la vida me siga presentando gente con un grado mínimo de sus sensibilidades para así poder creer que, aún hoy, puede haber honestidad.
Quienes entienden de lo que estoy hablando saben que esta banda tiene la capacidad de despertar un desfile de emociones en la espalda. Además, ya todo el mundo sabe, llevo sal en la piel.
Lo que daría por sentir nuevamente ese alborozo. Mi ansiada alegría se ha convertido en hecho. No tiene límites este amor: esta locura no tiene techo.
Debería reconocer que yo he sido, aquella noche en Groove, una muchacha afortunada. Y allí estaba el ángel (más lindo) siempre reluciente. Amable tomó de la mano a la dama. Puedo jurar que sentí en mis manos la felicidad. Cuando acaricio su corazón, siento mi alma en su plenitud y por bailar en su Rock & Roll, debo a la vida mi gratitud. Además, esto es para decirles que fueron sus abrazos los que me hicieron sentir viva. (Pensar que todo ser humano quiere tocar el cielo con las manos y yo lo pude abrazar. Poder volar más alto es imposible de verdad.). Son un parche para mis heridas; la cima en la montaña de la vida.
Me enseñaron que al que no abre la cabeza no le crece el corazón, que con pelotas nos alcanza para bailar al destino que se calzó la antifiesta, que el mundo necesita de esa fiesta, que no hay nada igual a Salti y que no hay un rock and roll que no los traiga a ustedes. Porque en la lucha se refleja el alma. Y en el alma, la integridad.
Son la trova de la calle y sus encantos, los guerreros de la paz y el expreso a la locura, son el andén del tren que me lleva hasta el edén. Son mi mejor rock and roll! (Y el refugio de mi paz).
Ya no son dos ahora y todos juntos, seremos eternos, seremos infierno, seremos el fuego, seremos sosiego, seremos la bronca del gil que rezonga por ser emoción el amor por canción.
ESTOY SEGURO, COMPAÑEROS, Y ME JUEGO MI ALMA LOCA, QUE NO DEBE EXISTIR BANDA COMO ESTA EN EL MUNDO ENTERO. Por eso, siempre… Manchemos su saco, clavemos el ancla, que triunfe el harapo. QUE SALTE LA BANCAQue sea lo que vos quieras (Y OJALÁ QUE SEA ROCK!).

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